lunes, 17 de mayo de 2010

La pulsera Power Bastard

Desde hace unos meses la pulserita en cuestión está en todas partes: la llevan futbolistas, presentadores, toreros, asiduos visitantes de las casas de putas y un alto porcentaje de los variopintos mequetrefes que pueblan nuestros canales de la tdt.

Se trata, es obvio, de una estafa burda pero bien diseñada, gracias a la cual un buen número de tontainas se ha dejado una pasta en un producto más inútil que atarse un moco seco a una pierna. Un invento, en suma, más viejo que el hambre, pero que triunfa porque está dotado de todos los elementos necesarios para hacerlo:

a) Una afirmación indiscutible: “el cuerpo humano está formado por células que mantienen una actividad físico-mecánica y química, pero también eléctrica",

b) Una explicación absurda e indemostrable: “restaura el equilibrio electromagnético de tu cuerpo aislando a cada célula viva de los factores externos que le impiden funcionar al 100% de sus capacidades”,

c) Abundante palabrería pseudo-científica para engañar al consumidor incauto o, simplemente, lego en la materia: “hologramas integrados con frecuencias que reaccionan positivamente con el campo de energía del cuerpo”,

d) Toda una red de testimonios por activa (declaraciones sobre las bondades del producto) o por pasiva (dejarse fotografiar con él), tanto de famosos como de desconocidos, que estimulen la reacción de compra por imitación,

e) Un precio suficientemente elevado (para que la gente confunda, una vez más, valor y precio),

f) Y si se vende en farmacias, mejor que mejor...

Es evidente que no sirve de nada discutir con un crédulo ni con un idiota. Y mucho menos con un idiota crédulo: si él idiota en cuestión está convencido de su efecto cualquier cosa que digas o hagas para demostrar lo contrario no llegará ni a rozarle por mucho que te esfuerces.  Por eso, en lugar de dedicarme a rebatir unos efectos que no existen, prefiero realizar algunas reflexiones complementarias:

1) Me fascina que el principal "efecto" de la pulsera y la principal razón de su éxito sea que "aumenta el equilibrio". Ignoraba que hubiera tanto funambulista suelto.

2) Mucha gente la lleva "por si acaso". Es decir, por la misma razón que yo, los fines de semana, salgo a ligar con el condón puesto. Por si acaso.

3)  Si de verdad aumenta el equilibrio que alguien le regale una a Zapatero, a ver si así arregla lo del presupuesto.

4) Por el mismo precio yo tengo una piedra que espanta osos polares. Desde que la cogí en una obra no he visto a ningún oso polar merodear cerca de casa. Funciona que te cagas.

5) ¿Si la evolución selecciona las mutaciones favorables por qué florecen los idiotas?

6) Declaraciones exclusivas de un usuario: yo tenía vértigo y me curó. Ahora tengo caspa.

7) Declaraciones exclusivas de otro usuario: antes de comprarme la pulsera yo era un retrasado mental. Ahora tengo una pulsera muy chula.

8) Declaraciones exclusivas de otro usuario: ahora cuando salgo de marcha, en cuanto veo a una tía que la lleva se que esa noche fijo que meto.

9) Voy a instalar un puesto en la Puerta del Sol en el que venderé mierdas pinchás en un palo, asegurando que hacen fluir la energía positiva y reequilibran el equilibrio cortical y circadiano, reseteando el aura. Con un par.

10) Otra idea: un supositorio en forma de dedo corazón, con fragmentos límbicos de metal dotados de poderes hialurónicos. Los que los utilicen no sólo cambiarán su vida sino que descubrirán un nuevo universo de sensaciones conocido como acera de enfrente.

11) En realidad, la pulsera es dos cosas. Para los que la llevan un invento genial. Para todos los demás un dumb detector: un sistema perfecto de identificación de retrasados mentales. Dicho de otra forma: no es un remedio, es un síntoma.

PD. No todo el que lleva la pulserita es un imbécil (si bien esta es la regla general). A un amigo mío se la regaló su novia y tras intentar cachondearse del tema y ver que a ella no le hacía ni puta gracia, no tuvo más remedio que tragarse su orgullo científico y su sentido del ridículo y ponérsela. Si veis a uno que intenta ocultarla con la manga de la camisa, es él. Como me decía ayer por teléfono, si Alfredo, no es tan lista como yo creía... pero está tan buena...

5 comentarios:

  1. Lo único que conozco que lleve un holograma y te mejore la vida es una tarjeta de crédito... con mucho crédito.
    Pero recordarás que hace muchos años la tontería era semejante con unas pulseras (jodó con las pulseras) de metal terminadas en forma de bola que tenían propiedades magnéticas y curaban el reuma entre otras cosas. Y los magnetizadores de agua, y tantas y tantas cosas para aprovecharse de la ignorancia y/o la buena voluntad de la gente.
    Los humanos somos bastante miserables.

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  2. Creo que si estas cosas tienen tan buena acogida es porque entroncan con algo ancestral: nuestra tendencia a utilizar a amuletos para protegernos de la incertidumbre y el miedo.

    Con la pulsera (o lo que sea en cada momento) se produce un efecto placebo que hace que la gente se sienta más flexible, menos impotente o más lista. El problema es que la vida es lo que es y, al final, si el tigre te ha de merendar te merendará lleves pulsera o no.

    Ni los tigres ni la vida reparan en esas cosas.

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  3. "Declaraciones exclusivas de otro usuario: antes de comprarme la pulsera yo era un retrasado mental. Ahora tengo una pulsera muy chula."

    Eres el puto amo!!!

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  4. Tuve noticia de la pulsera a través del programa de radio “Hoy no es un día cualquiera” (Sábados y domingos de 9 a 13 horas, Radio Nacional). Me resultó curioso que a estas alturas todavía hubiera gente dispuesta a comprar este tipo de cosas. Deduje que iba dirigida al mismo sector de población que la pulsera de las bolitas: gente mayor, con bastantes achaques y poca formación. Comentaban el elevado precio, la distribución del producto en las farmacias y el significado de las palabras con las que se informaban de las ventajas del producto.

    “hologramas integrados con frecuencias que reaccionan positivamente con el campo de energía del cuerpo”. Un holograma es un dibujo es tres dimensiones, que difícilmente puede reaccionar ni positiva ni negativamente con nada (en principio).

    Estos días me he encontrado con tres personas que llevaban la pulserita: Una mujer de treinta y tantos en el AVE, con buena posición laboral y económica y, por la conversación que mantenía, habituada a viajar por trabajo entre diferentes ciudades del mundo, una chica de veintitantos sin aspecto de ser retrasada mental y un chico de 18 ó 19 años, guapo, estudiante y un poco pijo.

    El diseño de la pulserita no está mal y parece que la hay de diversos colores. Por lo tanto, la gente la puede comprar aunque no crea en sus propiedades. Lo que es más difícil de entender es que paguen 30 € por una pulsera de plástico con un holograma.

    Felicidades a los dueños de la idea.

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  5. Me apunto a promocionar la piedra esa antiosospolares.Solo tenemos que convencer a Iniesta para hacer un anuncio ..y nos hacemos de oro!

    Un abrazo desdiching!

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