viernes, 4 de julio de 2014

Verano!


Esta canción de Keith Urban me gusta porque es el resumen perfecto de lo que debería ser el verano: un apacible espacio de tiempo bajo el sol que cada uno de nosotros pasa en compañía de la persona a la que ama, lejos, muy lejos de la rutina y de todo, en una playa de arena blanca en la que, una a una, entre cerveza y cerveza, naufragan todas las penas y el corazón se resguarda de las tormentas.

Pasamos la mayor parte del tiempo remando para acercarnos a esa playa y algunas tardes hasta juraríamos que llegamos a divisarla en horizonte. Quizás se trate sólo de un espejismo, porque es muy probable que todos seamos esclavos de nuestro destino y si es así no hay ninguna posibilidad de redención, pero, bien mirado, perseguirla, apretar los dientes y remar cada día un poco para alcanzarla, es una de las pocas cosas que dan sentido a la vida.

PD. No te arrepientas nunca de haberte enamorado. Puede salir bien como en las películas o puede salir mal como en la vida real (por fortuna la ironía se expide sin receta medica), pero sea como sea, si somos sinceros, descubriremos que nunca hubo nada mejor que esos besos que, por eso mismo, nos costará tanto olvidar. 

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