sábado, 9 de octubre de 2010

Sobre hijoputas, machismo y maternidad

(A) "A mi me despidieron también después de mi baja por maternidad. Cuando conté en la empresa que estaba embaraza, mis jefes inmediatamente me dieron señales de que ni se me ocurriera pedir la baja o ponerme enferma porque había mucho trabajo. Aguanté hasta 20 días antes del parto (mi hija pesó al nacer mas de 4 kilos, imaginaros el dolor de espalda que sufrí durante meses, mi cuerpo ya no me respondía, era como una peonza que continuamente se caía) no sirvió de nada. Me despidieron alegando que el trabajo había bajado. Lo peor: mis antiguas compañeras, se les notó que estaban obligadas a convencerme de que me fuera sin decir ni mu. A mi a eso nadie me habría podido obligar. Si temo por mi trabajo me callo y punto. Aunque lo que mas me quema es saber que mi jefa y dueña de la empresa se pasó todo su embarazo en la cama porque tenía riesgo de perder a su hija. ¡Como se olvidan las cosas! Yo para ir a las clases de preparación al parto utilicé mis días de vacaciones. Este sistema está podrido."

(B) "Tengo una micro empresa (3 empleados), el pasado año una de las empleada quedó embarazada y ya ha tenido el niño. Por mi parte ningún problema (soy padre de 2 hijos y las normas de protección a la maternidad me parecen correctas): 16 semanas de baja, 1 hora de lactancia, reducción de jornada por guarda legal, etc. Pero ahora cada vez que el niño tiene un problema es ella la que no viene a trabajar, su marido no pierde ni media hora de trabajo. Si en todas las parejas se repartiera esas obligaciones no seria siempre el empresario de la mujer el que se perjudicara."

Conclusión:

(A) Hay mucho hijodeputa machista suelto.

(B) El machismo social es sólo una parte del iceberg machista. Hoy en día, a mi juicio, es el machismo familiar -el que ocurre en el seno de la pareja- el que acaba de complicar definitivamente el asunto, porqué al hacer que recaiga la "carga" de la crianza de los hijos exclusivamente sobre la mujer, dificulta su incorporación al mercado de trabajo. Además, es, sin duda, el más difícil de erradicar y el que resulta más invisible socialmente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Algún comentario?