sábado, 19 de febrero de 2011

Esa vieja e inagotable credulidad humana



Alguna que otra vez he sido interrogado por algún amigo acerca de las razones de mi inquina hacia algo tan campestre y lleno de florecillas como la homeopatía y su poética idea de que el agua tiene una especie de memoria USB en la que guarda recuerdos de sus pasadas peripecias existenciales (la visita a cualquier wc, por ejemplo).

Partamos de la idea de que, en principio, no tengo nada en contra de que alguien pague gotas de agua a 110 euros el kilo si esa es su voluntad. No deja de ser cierto que, salvo su propio bolsillo, nadie sufrirá un daño apreciable así que, bueno, vivan la economía de mercado y los que en ella moran.

El problema es que la homeopatía (como la religión o el fanatismo político) es un síntoma, no una enfermedad. Una manifestación de la rendición del ser humano a los postulados antiilustrados y antiirracionalistas y, por ende, una traición a todo el legado intelectual de la ilustracíon, que nos enseñó un día que el conocimiento científico y el espíritu crítico no sólo son imprescindibles para el avance social, sino que son, también y acaso sobre todo,  la única fuente perdurable de libertad individual.

Cada vez que alguien se traga dos pastillitas de nada con agua no sólo comete una tontería objetiva sino que, lo que es peor, se adentra en un camino que ya hemos recorrido durante decenas de miles de años con infaustos resultados: un camino de servidumbre y credulidad, de opresión y oscurantismo.

Una sociedad en la que la mitad de los votantes cree que Obama es musulman, que el 11M lo organizó Zapatero, que los gobiernos nos contaminan desde el aire con productos químicos con a saber que oscuros propósitos (acaso para fertilizarnos), que las vacunas son perjudiciales (tontería de nuevo cuño con un creciente número de adeptos) o que remojando los calcetines en agua y bebiéndosela (supongo que por este orden) se puede prevenir el resfriado, es una sociedad profundamente estúpida y muy peligrosa.

PD. Una cita que me encanta, del estupendo blog "Respectful Insolence":

"All "alternative medicine" truth passes through three stages. First, it is ridiculed by the rationally inclined because it is based upon feelings and prescientific beliefs instead of reality. Second, it is opposed by the rationally inclined. Third, the more complete the information that falsifies it, the more more vehemently it is embraced as self-evident by its non-rationally inclined believers."

"La medicina alternativa pasa siempre por tres etapas. En la primera, es ridiculizada por los racionalistas porque se basa en sensaciones y creencias precientíficas y no en hecho reales. En la segunda, es desmentida por los racionalistas. Y finalmente, a medida que la información que demuestra su falsedad se vuelve más completa, con mayor vehemencia es abrazada como autoevidente por sus irracionalistas creyentes".

1 comentario:

  1. Las vacunas, efectivamente, no son perjudiciales. Es sólo que hay algunas que no se sabe si sirven para algo.
    Dejo un artículo interesante.

    http://www.portalesmedicos.com/publicaciones/articles/755/1/La-vacuna-contra-el-virus-del-papiloma-humano-desde-el-punto-de-vista-de-la-atencion-primaria-en-Espana.html

    Un saludo.

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