sábado, 28 de febrero de 2015

Esperar a que escampe



La peor lluvia es la que moja por dentro, cuando te dices a ti mismo que no sucede nada pese a que tu, mejor que nadie, sabes que al hacerlo incurres en una maniobra grosera, premeditada y flagrante de autoengaño, porque, como dijo una vez Abraham Lincoln, aunque llames pata a la cola de un perro el perro sigue teniendo cuatro patas y por eso mismo, porque no se pueden sepultar los hechos con palabras, negar la realidad del dolor que ahora sientes no lo hará más llevadero ni permitirá que la herida se cure antes, así que no te queda más remedio que asumir que superarlo es, como siempre dice una amiga mía, cuestión de tiempo, porque el tiempo lo pone todo en su sitio y como ese tiempo es algo que la vida nos suministra en dosis de veinticuatro horas con sus minutos y sus minúsculos segundos, aguanta, no te crucifiques demasiado por las cosas que no salieron como te habría gustado y sigue viviendo, hasta que una mañana te despiertes y descubras que, aunque la historia no acabó como los dos soñabais, de alguna forma has llegado al otro lado del río y desde allí, por primera vez, puedes pararte y contemplar todas las cosas hermosas y dulces que vivisteis juntos sin tener la tentación de echarte a llorar, descolgar el teléfono y llamarla una vez más. 

But in my mind we're somewhere in my car
And it's raining hard on the streetlight glow
You got your lips on mine, it's gasoline on fire
I never will forget, you grabbed my shirt and pulled it over my head
Fingertips slide up and down my back
Breathin' hard, steamin' up the glass
I'd give anything if I could bring you back home.

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